Vitoco Game: cuando aprendemos a convivir, construimos una comunidad sin discriminación
Una jornada de juegos, música y aprendizaje participativo reunió a estudiantes de segundo, tercero y cuarto básico del Colegio Diego Portales, promoviendo la interculturalidad, el compañerismo y la importancia de construir espacios educativos seguros para todas las personas.
¿Qué pasaría si aprendiéramos a respetar nuestras diferencias jugando? Esa fue la premisa de una entretenida intervención comunitaria desarrollada en el Colegio Diego Portales, donde niños y niñas demostraron que la equidad, el respeto y la buena convivencia se pueden aprender de una manera sencilla, participativa y, sobre todo, divertida.
En el marco del Programa de Atención y Acceso a Salud a Población Migrante del CESFAM Dr. Víctor Manuel Fernández, y en conjunto con el trabajo de la Comisión Mixta de Educación y Salud, encabezada por la jefa de Participación Social, Sra. Elena Venegas Toro, se llevó a cabo esta iniciativa orientada a fortalecer la convivencia escolar y prevenir la discriminación desde la infancia.
La actividad fue gestionada en coordinación con el trabajador social del establecimiento, Francisco Concha Ruiz, y liderada y planificada por el referente del Programa de Atención a Población Migrante, Alejandro Acevedo Salgado, reafirmando el valor del trabajo colaborativo entre salud, educación y comunidad.
Vitoco Game: aprender jugando para construir una convivencia mejor
Los protagonistas de la jornada fueron estudiantes de segundo, tercero y cuarto básico, quienes participaron en Vitoco Game, un juego didáctico creado por el propio Programa de Atención a Población Migrante para abordar temáticas como la discriminación, la interculturalidad, el compañerismo y la convivencia escolar.
La dinámica consistió en avanzar por un recorrido de casillas mediante el lanzamiento de un dado a gran escala. Cada casilla proponía un desafío, una pregunta, una reflexión o una actividad que invitaba a los participantes a compartir experiencias, ponerse en el lugar de otras personas y descubrir nuevas formas de relacionarse desde el respeto y la empatía.

A través de esta metodología participativa, los niños y niñas pudieron interiorizar conceptos importantes desde la experiencia, comprendiendo que las diferencias culturales, las distintas formas de ser y las particularidades de cada compañero no son motivos para excluir, sino oportunidades para conocerse, aprender y crecer juntos.
La jornada también contó con el apoyo del Servicio de Salud Concepción, mediante la participación del reconocido personaje Dr. Clown, quien llenó el establecimiento de alegría a través de juegos, música, canciones y bailes. Su participación permitió generar un ambiente cercano, dinámico y acogedor, donde el aprendizaje se transformó en una experiencia compartida.

La equidad comienza con pequeños gestos
Hablar de equidad, inclusión y no discriminación no debería quedarse únicamente en los discursos o en las fechas conmemorativas. Estos valores se construyen todos los días, en la sala de clases, en los patios, en nuestros lugares de trabajo y en cada espacio donde convivimos con otras personas.
Por eso, trabajar estas temáticas desde la infancia es fundamental. Cuando un niño aprende a respetar a un compañero que piensa distinto, a incluir a quien está solo o a reconocer que todos merecen un trato digno, está dando un paso concreto hacia una sociedad más justa.

Los niños y niñas nos recuerdan que convivir desde el respeto es posible. Si ellos pueden aprender a incluir, escuchar y compartir sin discriminar, ¿por qué nosotros no?
Como comunidad, tenemos la responsabilidad de promover espacios seguros, donde nadie se sienta excluido por su origen, nacionalidad, cultura o cualquier otra diferencia. La equidad no es tarea de una sola institución: requiere el compromiso de las familias, las comunidades educativas, los equipos de salud y de cada persona que forma parte de nuestra sociedad.
Desde el CESFAM Dr. Víctor Manuel Fernández, continuamos impulsando iniciativas que fortalecen la participación social, la interculturalidad y el trabajo intersectorial, entendiendo que la salud también se construye mediante relaciones respetuosas, comunidades acogedoras y entornos libres de discriminación.
Agradecemos especialmente al Colegio Diego Portales, a su equipo educativo, a la Comisión Mixta de Educación y Salud, al Servicio de Salud Concepción y a todas las personas que colaboraron en esta iniciativa.
Porque una comunidad más inclusiva no se construye de un día para otro: comienza cada vez que elegimos respetar, incluir y tratar a los demás con dignidad. Y qué mejor manera de aprenderlo que siguiendo el ejemplo de nuestros propios niños y niñas.
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